El volumen está a tope, el mando no aparece y los vecinos ya están despiertos. Cualquier tele de la última década se rescata por dos vías: los botones físicos que el fabricante escondió en algún punto del mueble, o tu iPhone. Los botones te salvan esta noche; el móvil lo arregla para siempre. Aquí van los dos, el más rápido primero.
¿Dónde están los botones de volumen de mi tele?
Los fabricantes los esconden para no estropear la vista frontal. Las ubicaciones varían según el modelo y el año, pero cada marca tiene sus costumbres:
| Marca | Ubicación habitual del botón |
|---|---|
| Samsung | Un botón pequeño en la parte de abajo, justo en el centro, detrás del logo |
| LG | Un joystick bajo el centro del marco inferior |
| Sony | Borde trasero inferior derecho: un botón de encendido con balancín de volumen, o un botón combinado |
| TCL | Un joystick detrás de la esquina trasera derecha, o en el centro trasero |
| Hisense | Esquina derecha de la parte de abajo, o un joystick en la zona trasera inferior |
| Philips | Un joystick en la zona trasera inferior, al centro o a la derecha |
| Panasonic | Un grupo de botones en la parte trasera inferior izquierda |
Pasa los dedos por el borde inferior y por las esquinas traseras; el botón casi siempre está al alcance del cuadrante inferior derecho. Los sticks y reproductores de streaming (Fire TV Stick, Chromecast, Apple TV) no tienen ningún hardware de volumen: para esos, salta directamente a la sección del móvil.
¿Qué hace en realidad un botón único o un joystick?
Los televisores modernos condensan todo el panel de control en un solo saliente, y siguen dos convenciones. Un joystick se mueve como un mando de consola en miniatura: izquierda y derecha es volumen, arriba y abajo es canal o entrada, y pulsar hacia dentro es encender o aceptar. Un botón plano único apila funciones según el patrón de pulsación: una pulsación corta abre un menú mínimo o va pasando las opciones, y una larga confirma la que esté marcada. La trampa clásica es mantener cuando había que dar un toque: en algunos televisores, si mantienes demasiado, apagas la tele en lugar de subir el volumen.
¿Cómo cambio el volumen desde el iPhone?
Agacharse detrás de la tele funciona una vez. El arreglo permanente es una app de mando:
- Pon el iPhone en la misma red Wi-Fi que el televisor.
- Abre A Decent Remote: escanea la red y lista todas las teles que encuentra.
- Toca la tuya. Samsung, LG, Sony, Fire TV, Apple TV, Hisense, Philips, Panasonic, TCL, Chromecast y Android/Google TV están todas admitidas. Algunas marcas muestran un aviso de permiso o un PIN en la pantalla la primera vez.
- Usa el control deslizante de volumen, el silencio y todo lo que hace un mando: cruceta, apps, teclado, encendido.
Para el volumen en concreto, un deslizante le gana a un botón: arrastrar de 40 a 12 es un solo gesto en lugar de veintiocho pulsaciones. Las apps oficiales de marca (SmartThings, LG ThinQ) también llevan volumen, pero necesitas una distinta por cada tele que tengas, que es exactamente el problema del cajón lleno de mandos en versión app.
Si la tele no llega a aparecer en el escaneo, eso tiene su propia lista: por qué la app no encuentra tu tele.
¿Por qué los botones de la tele no controlan mi barra de sonido?
Porque la tele no es la que produce el sonido. Cuando el audio sale por HDMI ARC o por el óptico, los altavoces del televisor quedan fuera del circuito y el volumen tiene que reenviarse a la barra por HDMI-CEC. Casi todas las marcas reenvían igual las órdenes de volumen del móvil, así que una app de mando funciona sin más. La excepción que hemos medido: webOS de LG rechaza las órdenes de volumen absoluto en cuanto el audio se enruta a una salida externa. A Decent Remote detecta ese estado y pasa a pulsaciones discretas de subir y bajar volumen, que LG sí reenvía bien. Si alguna vez un deslizante de volumen no hace nada en una LG con barra de sonido mientras los botones de subir y bajar sí funcionan, lo que estás viendo es esa peculiaridad del protocolo, no una app rota.
¿Y si al mando solo se le han gastado las pilas?
Las pilas gastadas y un mando perdido tienen la misma solución esta noche, pero comprueba primero lo barato: apunta el mando a la cámara frontal del iPhone y mantén pulsado cualquier botón. La luz infrarroja es invisible al ojo, pero casi todas las cámaras frontales la muestran como un parpadeo blanco violáceo. Parpadeo más tele que no hace caso significa que el problema está en la tele o en la vinculación; sin parpadeo, son el mando o sus pilas. En cualquiera de los dos casos tu móvil controla la tele ahora mismo y, al contrario que unas pilas AAA, siempre le queda batería para una pulsación más de volumen.