TCL es una de las marcas de televisores que más vende del mundo y nunca ha construido su propio sistema de smart TV. Toda TCL viene con Google TV (antes Android TV) o Fire TV dentro. Cuando falta el mando eso son buenas noticias: las dos plataformas hablan un protocolo de red que tu iPhone puede usar, así que una sola app cubre cualquier TCL de la última década.
¿Qué sistema monta mi TCL?
La pantalla de inicio lo delata:
| Lo que ves | Lo que es | Cómo se vincula |
|---|---|---|
| Barra de búsqueda de Google, filas de recomendaciones | Google TV o Android TV | Código de seis cifras en la pantalla |
| Filas de banners al estilo Amazon | Fire TV | Aviso de aprobación en la pantalla |
Si la tele no llega ni a encender y no puedes comprobar nada, el joystick de detrás de la esquina trasera derecha la arranca.
¿Cómo vinculo el iPhone con una TCL?
- Pon el iPhone en la misma red Wi-Fi que el televisor.
- Abre A Decent Remote; la TCL aparece en el escaneo en unos segundos.
- Tócala. Los modelos Google TV muestran un código de vinculación en pantalla que escribes en la app. Los Fire TV muestran un aviso de aprobación que aceptas con la cruceta desde la app.
- Ya está: encendido, volumen, cruceta, panel táctil, abrir apps y un teclado de verdad.
Los detalles a fondo de cada plataforma, y sus casos de fallo, están en la guía de Google TV y en la guía del Fire TV, incluido el truco de HDMI-CEC para aceptar el aviso de un Fire TV cuando no hay mando con el que aceptarlo.
¿Y si la TCL no aparece en la app?
Los sospechosos de siempre, por orden de probabilidad: el iPhone ha denegado el permiso de red local, el móvil está en una red de invitados o de dispositivos en lugar de en la principal, o la tele se ha caído del Wi-Fi del todo tras cambiar de router. La lista completa está en por qué la app no encuentra tu tele.
¿Puede el móvil sustituir al mando de la TCL de forma permanente?
Para el día a día sí: todo lo que hace el mando de plástico, más escribir con un teclado de verdad y accesos directos por app. Dos límites honestos: el móvil solo puede despertar la tele si su reposo mantiene la red en pie, y la explicación del encendido cubre el ajuste según la plataforma; y la primerísima configuración del Wi-Fi en un televisor recién sacado de la caja necesita un mando una vez, porque la tele tiene que entrar en la red antes de que ninguna app pueda alcanzarla. Para ese único trabajo un mando de repuesto cuesta poco; todo lo demás lo hace mejor el móvil.